HomeoSpagyria
La HomeoSpagyria® (Homeopatía Spagyrica) es un sistema terapéutico puesto a punto por el Dr. Juan Carlos Avilés que, difundido desde 1992, propone una nueva actualización de la Medicina Tradicional de Occidente (MTO), y más concretamente de la Spagyria de Paracelso, para abarcar todo lo que se relaciona con la vida en cualquiera de sus manifestaciones y contemplar la totalidad de los estados del individuo desde un ángulo tanto físico-orgánico como psíquico-mental.
La HomeoSpagyria, recurriendo a un lenguaje y a una terminología acordes al hombre del siglo XXI, retoma de los antiguos spagyristas la analogía entre el comportamiento vital del individuo (microcosmos) y el de su entorno natural (macrocosmos). De este modo, las situaciones reactivas de cada persona son comparadas con los distintos niveles de observación de la naturaleza para establecer un diagnóstico y orientar el tratamiento correspondiente, atendiendo siempre a los veintiséis Cuadros Reaccionales codificados por esta corriente en función de cuatro pautas de análisis del individuo (metabolismo, tipología orgánica, pautas comportamentales e integración cognitiva, y adecuación a ritmos y ciclos).
Los veintiséis Cuadros Reaccionales mantienen en la naturaleza un equilibrio fluido y dinámico. De igual forma, cuando el hombre está en armonía a nivel físico, psíquico y social se encuentra en estado de salud, mientras que si ésta se rompe, aparece la enfermedad.
Para analizar este (des-)equilibrio, la Homeopatía Spagyrica parte de la concepción del ser humano como un conjunto armónico que posee un cuerpo físico (Principio Formativo), un campo energético en el que desarrolla su vitalidad (Principio Adaptativo) y una consciencia individual que determina su conducta (Principio Identificativo). Así, cuando alguno de los Principios (u orientación energética psico-fisiológica) se desajusta con respecto a los otros dos, la funcionalidad y el estado general del individuo se ven afectados, alterándose la salud y el bienestar.
Además de estos Principios, los Cuadros Reaccionales distinguen cuatro Complexiones (Linfática, Sanguínea, Biliosa y Nerviosa) que condicionan las características morfotipológicas del sujeto y que vienen definidas por su desarrollo embriológico fetal y las situaciones soportadas durante sus primeros meses de vida. Por ello, resulta fundamental compensar las reacciones propias de cada Complexión para que las tendencias individuales no pongan en peligro la totalidad del sistema.
La HomeoSpagyria ha tipificado también las funciones biopsicológicas en siete Actividades Vitales, entendiendo éstas como el conjunto de reacciones que afectan tanto al comportamiento orgánico como al psicosocial y que dependen de la integración en la consciencia de ciertos arquetipos universales. Se trata de las Actividades Regenerante, Consolidante, Modificante, Estructurante, Atemperante, Dinamizante y Ritmificante, que van interaccionando durante la vida del individuo para adaptarse a las circunstancias.
Los Cuadros Reaccionales se completan con doce Expresiones Biológicas que resultan de la integración de un Principio (u orientación energética), una Complexión (o terreno) y una Actividad (o área de influencia cognitiva) y fijan las formas de expresión del comportamiento biopsíquico de los seres vivos, pasando, en analogía a los ciclos de la naturaleza, sin estancamiento de una a otra y en armonía con el entorno natural y los ciclos biológicos.
La Homeopatía Spagyrica, en consecuencia, propone el restablecimiento de la armonía perdida entre los Principios, las Complexiones, las Actividades Vitales y las Expresiones Biológicas, recurriendo, para ello, a protocolos de estimulación de los aspectos bloqueados a partir de medicamentos reguladores de las funciones implicadas. Así, los distintos tratamientos no se encaminan únicamente hacia la sanación de una patología concreta, sino hacia el correcto equilibrio entre la mente, el cuerpo y el entorno del paciente. Es decir, se actúa sobre la salud en lugar de hacerlo sobre la enfermedad, entendiendo aquélla como la define la Organización Mundial de la Salud (OMS), como el estado de completo bienestar y no sólo como la ausencia de enfermedad.
El modo de operar de la HomeoSpagyria se materializa, por tanto, con la separación de los elementos constitutivos del paciente, su purificación (en sentido alegórico) y una posterior reunión en una expresión más armónica. Así, para tratar al enfermo, y trabajando al mismo tiempo las tres dimensiones de éste, el médico homeospagyrista emplea agentes farmacológicos naturales sobre los que se ha ejercido esa misma técnica (separación , purificación y reunión) mediante procesos de fermentación, disolución, digestión, circulación y rectificación para desproveer al nutriente de toda sustancia tóxica, tal y como hicieran los antiguos alquimistas.
La HomeoSpagyria dispone de cuarenta medicamentos elaborados por el laboratorio Heliosar Spagyrica para cubrir exclusivamente este sistema terapéutico. Están fabricados con cepas vegetales y minerales, y aunque responden a enfoques farmacológicos completos y globales, se complementan sinérgicamente incrementando sus posibilidades terapéuticas. Se trata de los denominados Organoespecíficos (veintiuna formulaciones destinadas a estimular órganos y reacciones biológicas que a su vez, están en consonancia con determinados comportamientos psicológicos), Pancrestos (siete fórmulas que combinan cepas de origen vegetal con metales y que están diseñadas para el mantenimiento del equilibrio de ciertos fondos reactivos como los tres Principios o las Actividades Vitales) y las Sales Bioinorgánicas, cuyo cometido es armonizar y nutrir las cuatro Complexiones y las doces Expresiones Biológicas, así como determinados circuitos metabólicos y bioquímicos.



